Las autoridades desarticularon una red de trata de personas que engañaba mujeres para enviarlas a China con fines de explotación sexual. Siete personas fueron capturadas.

Las operaciones eran coordinadas desde Cali por alias Barbie, reseñada por la Fiscalía como la cabecilla de dicha estructura.

La Fiscalía asegura que alias Barbie llegó a Colombia a finales de 2019 para pasar las festividades de fin de año con su familia y tenía previsto regresar a China, pero tuvo que quedarse en el país debido al cierre de fronteras internacionales por la pandemia del covid-19. 

Alias Barbie fue capturada en la capital del Valle del Cauca, y otros cinco presuntos integrantes de la red fueron detenidos en los departamentos de Cundinamarca, Santander y Quindío.


Una mujer que estaba fuera del país también fue capturada con cooperación de las autoridades españolas, mediante circular azul de la Interpol.

Las pesquisas señalan que, al menos 30 jóvenes de Antioquia y Santander resultaron víctimas de la banda. También fueron afectadas mujeres migrantes que estaban en el país.

Sin embargo, hasta el momento, las autoridades solo dan cuenta de dos denuncias formales. 
A los capturados les endilgaron los presuntos delitos de concierto para delinquir agravado y trata de personas.

La red les ofrecía a las mujeres trabajos como modelos en el extranjero y, ya estando en China, las obligaban a ejercer actividades sexuales.

Así las engañaban


Según la Fiscalía, “un grupo se encargaba de contactar jóvenes en redes sociales, vía WhatsApp y, en algunos casos, mediante una casa de citas con sede en Bucaramanga. Al parecer, les hacían estudios fotográficos y las convencían de aceptar propuestas para modelar prendas de vestir en China, a cambio de millonarios dividendos”.

La red tramitaba la documentación de las mujeres para facilitar su salida del país y las entrenaba para responder a los filtros migratorios de las autoridades en los aeropuertos.


La investigación expone que las víctimas primero viajaban desde Bogotá a Madrid, España. Posteriormente, eran trasladadas a Ámsterdam, Holanda, y, desde allí, a Beijing, China.

Tras llegar al gigante asiático, eran llevadas a un establecimiento nocturno. “En este sitio las jóvenes, supuestamente, eran retenidas, les quitaban los pasaportes y documentos personales, y les imponían una deuda 14 mil dólares, que debían cumplir mediante el pago de 600 dólares diarios en servicios sexuales”, explica la Fiscalía.

Por otra parte, bienes avaluados en $1500 millones, los cuales pertenecen a los presuntos integrantes de la red de trata de mujeres, fueron incautados. 

Las autoridades dictaron extinción de dominio para propiedades ubicadas en Bogotá, Bucaramanga y Quindío, entre las que figuran dos vehículos de gama alta, tres inmuebles, y un establecimiento de comercio (la casa de citas en la capital de Santander).

By admin