EL EDITORIAL.

Éxodo masivo de bonaverenses a otras partes del mundo como: Chile, Estados Unidos, Canadá, México o Europa, sitios elegidos para salvaguardar sus vidas y avanzar para el sostenimiento de sus familias.

Lo que en años ha sido calificada como la ciudad puerto por sus muelles y sitios logísticos para la carga y descarga de toda clase de mercancías lo que ha generado en gran parte, el desarrollo del país. Con inversiones en vías terciarias, doble calzadas, mejorías en grúas y, demás garantías para los empresarios internacionales.

Convirtiéndose a su vez en un proceso que según las estadísticas garantiza cerca del 60% del ingreso del comercio a Colombia; hoy, Buenaventura, esa ciudad puerto que les indiqué al inicio, está sumergida en un olvido constante no solamente de sus dirigentes locales; sino también por los dirigentes nacionales quienes solo ven a la ciudad como el puerto económico que centra su atracción en ofertas, mercados, oportunidad y servicios internacionales portuarios que, solo benefician al sector privado. Contrario, a centrar su mirada como una ciudad en desarrollo, avance y oportunidades para los más de 600 mil habitantes de todas las razas y, de todas partes del país e inmigrantes.

Buenaventura, lo que en otrora fuera el puerto de llegada de internacionales que buscaban asentarse en la región y garantizar el crecimiento comercial, se ha transformado a un puerto de salida. Si, inaceptable; pero real.

Ya nadie quiere ingresar ni permanecer; sino al contrario, emigrar debido a la falta de oportunidades y seguridad. Dos banderas que a muchos dirigentes políticos les ha quedado grande agitar, desatando la decepción, melancolía y tristeza de quienes parten dejando sus viviendas, sueños, empleos y familias.

A todo lo anterior, se le suma que los comerciantes y emprendedores, ya cansados abandonan la ciudad junto con lo poco y nada que tienen, porque vivir hoy en Buenaventura, es como si se estuviera en TEL AVIV, PARIS O SIGANPUR, no por sus infraestructuras y desarrollo; sino por sus altos costos de vida, derivado de un sueldo mínimo que no alcanza y las “VACUNAS O EXTORSIONES” que generan el incremento en la canasta familiar.

De allí, a que se registre un éxodo masivo de bonaverenses a otras partes del mundo como: Chile, Estados Unidos, Canadá, México o Europa, sitios elegidos para salvaguardar sus vidas y avanzar para el sostenimiento de sus familias.

Hoy, Buenaventura para propios y extraños se ha convertido en el PUERTO DE LA VIOLENCIA, distintivo a lo que sus dirigentes no todos; pero si la gran mayoría en el ámbito local dan muestra que la actual situación ya no les importa, al punto que varios han manifestado en boca chiquita (Voz baja) que, “Si hablo de bandas delincuenciales o si denuncio, no me dejan ingresar a los barrios a hacer política”.

Con estas excusas, muchos se han cansado de llamar la atención, esperando simplemente que, “PAPÁ GOBIERNO”, le dé la gana y, por fin conteste al S.O.S de la comunidad quienes en últimas no tienen escoltas, carros blindados, chalecos antibalas, ni, garantías para no ser lesionados.

El año pasado, Buenaventura alcanzó la cifra de 194 muertos en un año, hecho que no se veía desde el 2011. Muchas capturas, incautaciones, pero, no se acaba con la raíz del problema que es arrebatarles a las bandas delincuenciales aquellos jóvenes quienes ven en un arma de fuego, la extorsión, asesinato y terror. Vía que para ellos es de satisfacción económica momentánea a su vez, silencio a la decepción moral por lo que no pudieron llegar a ser ante la falta de oportunidades educativas y laborales.

Estas oportunidades que, debieron incluirse a través de obras de impacto como construcción de colegios y escenarios deportivos, escenarios culturales y otros por intermedio de programas sociales.

Mientras la comunidad sigue denunciando de manera silenciosa por miedo a ser delatados, porque no creen en la fuerza pública. Buenaventura se condena y se aferra al cambio de Puerto de oportunidades por un PUERTO DE INSEGURIDAD.

EL ALCALDE

Quizás es la mentira más grande que le ha pasado a Buenaventura, de apoyar el grandioso y glorioso PARO CÍVICO que por más de 21 días obligó al Gobierno Nacional rendirse y, aceptar un acuerdo que beneficiaría a la ciudad con la creación de un fondo económico, hoy no tiene ideas ni estrategias para sacar adelante la ciudad.

Del famoso Fondo Autónomo, solo se sabe que tiene gerente, pero no proyectos ni recursos. Lo que crea una burla del gobierno para con la ciudad; una burla conforme a la falta de gestión y, falta de creación de proyectos.

Alcalde, una persona que solo se ha dedicado a reconocer que la violencia en Buenaventura es un caso estructural, desatendiendo su labor como primera autoridad encargada en buscar estrategias que garanticen la seguridad de la ciudad.

Alcalde, que se ha dedicado a inaugurar obras del gobierno anterior como propias y, otras del gobierno Nacional. Olvidando el plan de gobierno y de desarrollo que sedujo a la comunidad y, dejó en su inscripción en la registraduría.

Hablar del alcalde de Buenaventura, no se sabe si es una persona o varias, pues las intromisiones de un grupo del PARO CÍVICO y otro del PCN en diferentes secretarías, ha marcado un atraso en la administración Distrital, a la que hoy muchos culpan a las administraciones anteriores; olvidando que cada gobierno tiene un presupuesto, una disposición para generar nuevas oportunidades de empleo, educación, salud, deporte, cultura y seguridad.

Ya son 17 días del año 2022. Y se está esperando que paguen lo que les adeudan a los empleados de la Alcaldía, la salud para poder de esta manera, ser el año de Buenaventura, como lo ha calificado el mandatario.

La verdad, si en los próximos días o meses algunas direcciones técnicas y secretarías como: Gobierno, Cultura, Educación, Infraestructura Vial, D.T. Ambiental, D.T. Vivienda, Hacienda y, Secretaría de Convivencia para la sociedad Civil; no son revisadas con rigurosidad, forjando cambios y destrezas en sus funcionamientos, el año 2022 también se va a perder.

P.D. Las secretarías que no mencioné no es que se salven, en ellas también hay deficiencias; pero al menos, buscan llegar a la comunidad abriéndose espacios y gestión mediante sus posibilidades.

Como periodista y director de este medio de comunicación, he tratado de comunicarme con el alcalde de Buenaventura para una entrevista en detalles conforme a lo que está sucediendo en la ciudad, una entrevista donde se pregunte, se cuestione, se reconozca, se acepte, y se presenten soluciones reales; pero desde su oficina de prensa, me respondieron que iban a averiguar si había posibilidad de la entrevista. Aún estoy esperando un mensaje desde el pasado 30 de diciembre de 2021 con el sí se puede o no se puede.

No se trata de egos, ni de persecución, se trata de hablar con la verdad, reconocer que hay errores. Mi abuelo me decía dos cosas en mi infancia. Del amigo no se abusa; y al amigo hay que mostrarle los errores; no aplaudírselos.

COMUNIDAD. NO OLVIDEMOS QUE, EN LA CASA, TAMBIÉN AYUDAMOS A HACER UNA CIUDAD DISTINTA. IMPLEMENTANDO LOS BUENOS CONSEJOS, MODALES Y RESPONSABILIDADES.

RECORDATORIO: CONCEJALES, no olviden pellizcarse a ustedes los eligió el pueblo ya olvídense del CVY y piensen más en la ciudad que en pensar en sus asuntos personales. CONTRALOR, Bienvenido y, a ejercer revisiones y denuncias serias sin amaños ni enredos. PERSONERO, hay que seguir apretando sin miedo hay muchas denuncias y es su deber acompañar el pueblo. PROCURADORA PROVINCIAL, Muchas actas y nada de acciones usted es el puente con la Nacional.

By Eider Marinez Ortiz

Periodista y locutor con énfasis en periodismo radial, egresado del Instituto de Telecomunicaciones Instel. Apasionado por el deporte, la información y la radio. Líder de diferentes espacios noticiosos, creador y conductor de diversos programas de televisión emitidos en la ciudad de Buenaventura. Desde el 2012 vinculado a los medios de comunicación.